Monday, April 02, 2012

Sunday, March 29, 2009

Oximoron; Utopia: Tomás Moro; Alianzas Sociales en America latina


Artículos interesantes

Ayer salió un comentario genial, genial, genial, en La Jornada: "Carstens, el liviano", de Victor Toledo. Cito un par de cosas:

El mundo se llena cada vez más de paradojas, que por alguna extraña razón se cuelan irremediablemente hasta los sitios más respetables, coherentes y normalizados. Es el mundo “patas arriba” de Eduardo Galeano, donde “los países que más salvaguardan la paz universal son los que más armas fabrican y los que más armas venden a los otros países”....

Las fotos de la Roberta: pininos con una canon digital


Como todo mundo puede imaginar, La Roberta ha andado muy activa en mis manos (los que no la conozcan, entérense en el post de Nor Yauyos). Estas las hicimos el fin de semana: algunas en una presentación de danzas aborígenes de Taiwan y otras en el festival del pisco, donde por cierto tuvimos la oportunidad de probar un poco y darnos cuenta del power pisqueño...

Es claro que aún nos estamos conociendo... pero quiero compartirlas con los amigos lectores (ya puedo decir amigos, porque sé que ya no sólo me lee mi mamá, mi papá y mi hermanita... jaja). Esta primera, muy borrosa, pero me gustan los colores... (seguir leyendo)


A las demás fotos, hay que ponerles el puntero del ratón (hombre, que esto ha sonado muy ibérico) sobre ellas para leer la explicación.
El movimiento: una danza tradicional del Perú de la zona de la amazonía

Si algo no me gustaba de mi cámara antigua era que no podía tomar la foto en el momento en que quería disparar... era un asunto complicado, pero acá... la cosa va mejorando.

... ¿o no? Una linda Shipiba (una de las culturas indígenas de la amazonía) simulando que se baña en el río


Y esta proviene de las danzas taiwanesas: lindos trajes, lindas voces, pero bailables un poco apagados


...En la Feria del pisco:

chica del stand de Cusqueña

Stand de Carral

La más linda y sonriente: premio a la simpatía

La Marinera es, desde mi punto de vista, el baile más bonito del Perú. Primero, se requiere una linda sonrisa...

Después, pies descalzos, ritmo y soltura...

...una pareja que sepa y mucha agilidad...

Y el resultado es un gran aplauso de la concurrencia...

Lima's Film Festival: Sleep dealer




Oaxaca, México. Año: Dosmil-algo... el futuro. El agua debe comprarse a una empresa que la tiene toda encerrada en presas y dispara sobre aquel que intenta tomarla sin pagar. Memo y su padre llevan dos bolsas de 35 litros y tienen que pagar en dólares a una máquina que les recibe ochenta y cinco de los del Tio Sam.

El personaje principal es "hacker" y se dedica a escuchar conversaciones de los que está conectados a la red: una internet avanzada a la que te puedes insertar solamente si cuentas con unos "nodos" en el cuerpo que se enchufan directamente a tu sistema nervioso... y dicen que sirve para mejorar las comunicaciones humanas y viajar por el mundo sin moverte de tu casa.





Memo (raíz etimológica: tonto) tiene que salir de su pueblo y se encuentra con Luz (¿más símbolos?) quien le relaciona con aquellos que lo pueden hacer entrar al gran nervio del mundo, del mercado internacional.



Tijuana, México. La frontera está totalmente cerrada y en el paso fronterizo del lado americano hacia el azteca un cartel advierte: "saliendo de USA, entrando a México: hágalo bajo su propio riesgo". En el puesto migratorio, un robot advierte que estás entrando en un país con 212 organizaciones delictivas, terroristas del agua (aquellos que no aceptan que sea privatizada -El Ejercito Maya de la Liberación del Agua-). Watch out.

Si tienes tus nodos puedes trabajar en las nuevas empresas nodo-maquiladoras que prometen el sueño americano: Cybreacero te permite trabajar turnos de 8 o 12 horas en los que te conectas y controlas un robot que está del otro lado de la frontera. ¿A qué te dedicas? A cosechar naranja, a contruir rascacielos, sólo que ya no es necesario que estés "del otro lado": lo puedes hacer desde tu sitio. Tal vez trabajas en Los Angeles o en Nueva York. Ganas dólares y los puedes transferir a través de una pantalla electrónica que te quita impuestos, comisiones y en el instante entrega a tu familia en Oaxaca los ahorros que les envías.


El padre de Memo murió y el que lo asesinó lo busca ahora. ¿Podrá Luz servir de algo o sólo es una chica que vende sus memorias a "Tru-E-node", una especie de Youtube que te paga cuando alguien observa los videos de tu vida...?

Si estás en Lima y la puedes ver, búscala. Si estás en otra parte del mundo, comienza a buscarla porque no sólo es una película futurista más cercana de lo que parece, sino que además está hecha por un realizador de ascendencia peruana (Alex Rivera) y se acaba de estrenar en el Festival Sundance... y en Lima. Que conste que la recomendó primero el Andaryego. El sitio web no tiene gran cosa, pero te permite registrarte para darte más información (en el título del post)... en un futuro cercano.

Marietta, te la perdiste... pero todavía tienes una oportunidad.

El Estado Etílico



Hay tanta gente en este mundo que la pasaría mucho mejor si pudiera salirse de la camisa de fuerza social, si pudiera animarse a decir lo que siente. Tal vez unas gotas de alcohol podrían servir para que muchos viviéramos como los lotófagos: bailando y disfrutando de la vida sin preocupaciones.

Se terminaría el calentamiento global
Aparecerían cientos de filósofos
Habría más escritores
Nos olvidaríamos de palabras como productividad y eficiencia

Por eso propongo la creación del Estado Etílico: un sitio donde ser borracho no es un crímen. Se aceptan propuestas para construirlo.


Mis razones para vagar



Para el Sr. Nariz y demás amigos padres

Hallar la luz, encontrarse a sí mismo, ser una persona de éxito, conseguir la trascendencia, ser “alguien”, ir en busca de su destino. Frases, palabras, razones, justificaciones, motivos para existir.

Todos vivimos en busca de una meta condicionada que sólo nos pertenece a medias. Creemos hacer lo que queremos, cuando únicamente retomamos los deseos de otros. Hace años, durante una entrevista, preguntaron a Antoine de Saint Exupéry (el creador de El Principito) “¿De dónde somos los humanos?” Su respuesta fue sencilla: somos de nuestra infancia.


Hace unos días, una persona muy estimada relataba su molestia cuando alguien la reconoció en la calle y le dijo: “Ah, tu eres ***, la francesa”. Su enojo no tenía que ver con la nacionalidad en particular, sino con el hecho de tener una: “Bueno, ese es un hecho” –respondió ella, “pero yo no tengo nada que ver, pues no fui quien lo eligió”. Es cierto, nunca le preguntaron si quería serlo o no (tal vez hubiera preferido ser nubia o malaya; guyanesa o inuit), pero el hecho es que esto le condicionó culturalmente; yo soy mexicano y no lo puedo evitar. No es bueno, ni malo: es.

Y por ser de donde somos, aportamos (tal vez debería decir “arrastramos”) nuestra cultura.

Pero de la misma forma que cargamos con nuestra nacionalidad, también llevamos en los hombros las historias que nos contaron de niños y nos motivaron para que hoy nos encontrásemos donde estamos: estudios han demostrado que la etapa formativa de un ser humano, la que realmente impactará su comportamiento, se encuentra entre los cero y los seis años de edad.



Ser bombero, doctor, secretaria, manejar un tractor, tener una pistola, llevar un kepí, una burkha o un chullo, matar patos o asesinar cristianos o infieles, son actos involuntarios de repetición y perpetuación cultural. En el fondo, queremos ser “como papá o mamá”, y en muchas ocasiones, aunque no queramos serlo conscientemente, terminamos por hacerlo de modo instintivo.

Los sabores podrían ayudarnos a reflexionarlo: ¿A qué se debe que un niño mexicano tenga mayor tolerancia hacia los sabores ácidos y picantes que uno peruano? ¿Alguien ha intentado dar un dulce de tamarindo con piquín a un niño francés?

Hasta nuestros nombres demuestran claramente nuestra pertenencia. Me llamo Samuel porque no me llamo Miguel; mi padre y mi madre no quisieron que me llamara Alejandro. Y si los Samueles y los Alejandros tienen siempre algún parecido con otros Samueles y con otros Alejandros, es porque cuando nos llamaron, alguien pensó en el homónimo y de algún modo quiso que fuéramos como él.

¿No es cierto entonces que somos una creación de nuestra infancia?

Pero nuestra infancia no fue nuestra: pocas veces elegimos un libro, en raras ocasiones, antes de los seis años, decidimos qué color de pantalón utilizaríamos. La vasta mayoría de los seres humanos no han tenido la opción de elegir su religión...

Nacimos condicionados, crecimos condicionados, hemos “diseñado” nuestro éxito basándonos en una serie de parámetros diseñados por nuestros seres más cercanos en un primer círculo y por nuestra cultura en una órbita secundaria. Y lamento decírtelo, pero moriremos condicionados (porque si elegimos que nos descuarticen los buitres o que nos momifiquen en una sociedad que no tiene esas costumbres mortuorias, no serán salvadas nuestras almas)... a menos qué.

A menos qué seamos lo suficientemente valientes.

A menos que tomemos conciencia de ello en un momento de nuestra existencia y luchemos porque en efecto, el hecho de nacer haya sido fortuito hasta el grado en que podamos hacer de él una abstracción; a menos que tengamos la suficiente fortaleza de espíritu para cuestionarnos, para salir, abrirnos al mundo, ver otras cosas y abrir un panorama que nos permita dirigir unos cuántos capítulos de nuestra vida.

Si hay una pregunta que nunca olvidaré es la que me hizo un amigo al volver de un viaje largo: “-¿y qué te trajiste?”- me dijo. No atiné a dar una respuesta sino unos minutos después de haber inventado múltiples sinrazones, no obstante, fue cuando me di cuenta que ese era el aspecto más trascendente. “–No traje nada” –respondí. “Por el contrario: dejé. Dejé miedos, temores y justificaciones culturales que funcionan únicamente bajo los esquemas en que fui criado...”


Logré comprender que no hay una verdad ni un dios; descubrí que no hay reglas universales y que siempre puedo preguntar quién decidió que así fueran las cosas y que tengo el derecho de cuestionar la institución del matrimonio, el llamamiento a la procreación, el fin de la existencia propia, el espacio del ser humano en la tierra. Y que no existe la verdad, sino un conjunto de afirmaciones (dentro de un sistema de códigos sociales) que la hacen parecer como tal.

El orden, la legalidad, la democracia, la justicia, el honor, el respeto, el desarrollo, la pobreza, la riqueza. Sustantivos emanados de una secuencia de culturas dominantes: Grecia – Roma – Francia – Gran Bretaña – Estados Unidos de Norteamérica. La “justicia” tiene el nombre del ganador. Pero, ¿no es cierto que los países subdesarrollados existen porque hay países subdesarrolladores, y que combatimos la extrema pobreza, pero no la extrema riqueza? ¿Quién dijo que el cuchillo tiene que ir pegado a la cuchara?

Entonces aprendí que el éxito puede ser la cumbre de una montaña, pero también la marcha hacia ella; me di cuenta que la felicidad puede tener cara de puta y que el amor puede ser de tres. Me di cuenta que trascender puede pervertir y que cuando uno crece demasiado ya no pasa por cualquier puerta.

Cuando realizamos que no queremos trascender, ni ser nadie, ni hacer el bien, sino aprender de otros y errar (de vagar, pero también de cometer errores), dándonos la posibilidad de no ganar, de no tener éxito, de no aprender, de no seguir, es cuando nos damos cuenta que no sabemos nada y que tenemos tanto por ver, que nuestra pequeña vida nos será aborrecible por corta y que más vale desapegarnos para darnos cuenta que es mejor ser un gran ignorante que un pequeño sabelotodo.


Sólo saliéndonos de nuestra pequeña caja podemos ver los muros que nos limitan: que se mueran las fronteras.

De un jaguar en tierra de Otorongos (Final - 12!!)



Historia de un jaguar en tierra de Otorongos (12 - Epílogo)

Ayacucho, 8 AM. Mientras abordo mi autobús de regreso pienso que después de este, lo más probable es que pase mucho tiempo antes de que vuelva a hacer un viaje por la montaña.

Los Andes. Una mole enorme, un monstruo de piedra que todos han tratado de conquistar y aunque muchos han logrado llegar a sus cumbres, nadie encuentra la fórmula para hacerle llegar el bendito y supuesto desarrollo, tal vez sea mejor así: las montañas aún se pueden dar el lujo de ser los garantes de las nieves eternas, de los secretos milenarios, de los duendes del mundo. ¿Por cuánto tiempo más?


Mientras el autobús se esfuerza por subir y hacer rendir su motor a casi cinco mil metros, reflexiono que Ayacucho no es un capítulo cerrado, sino un muerto que pena. Es una historia sin final feliz, un encuentro inacabado, una frase incompleta. Es la elipse de nuestra existencia.

En las alturas, detrás de una ventana, el mundo es lindo: nevado, imponente, pintoresco. Los rebaños pastan, los pastores los siguen, los perros ladran, las nubes avanzan. Del otro lado, un pastor anda diez horas para conseguir medicamento; afuera del autobús, la temperatura es cercana al cero y sólo las ovejas y las alpacas tienen buena lana: sus dueños una pequeño abrigo y una casa de piedra sin electricidad. Detrás de los cinco milímetros de nuestro vidrio de seguridad, una compañía minera lanza sus relaves al río para que nosotros tengamos oro en nuestras cajas fuertes, en nuestros aparatos electrónicos, en nuestras cámaras fotográficas.


También está Sendero. Como una nube sutil, como el tenue olor ácido que respiramos e ignoramos de dónde proviene, la batalla silenciosa: pugna de ideologías. Unos dicen que no existe, pero están los militares para protegernos. ¿De quién, si la insurgencia ya fue desarticulada? También están los militantes, los que piensan que aún se puede soñar con la hoz y el martillo, a pesar de todo. La terramoza me dice que en su casa el papá militar contaba muchas historias, que ser rojo no era una posición ideológica, era un defecto congénito; que en su universidad sí desaparecieron más de tres, pero que nadie los buscó cuando aún era tiempo. Dice que es mejor no remover las cenizas porque tal vez debajo quede un trozo de carbón que al contacto con el aire podría inflamarse. Del olvido al no me acuerdo. ¿Quién dijo eso?

Cerrar la puerta, apagar la luz, hacer caso omiso, justificar los medios para cumplir un fin, aducir prescripción, ser negligente, fingir, negar, ignorar. Todas sirven.

Todas son útiles para permitir que las cosas sigan igual. Los políticos son los mismos pero con diferente corbata y bandera; los medios continúan inventando la historia de la Cenicienta, una y otra vez, como mostrándonos que nos pueden contar las mil y una noches hasta el hartazgo. Las noticias repiten los cuentos del violador, del auto volteado, del conductor irresponsable sin parar, cambiando de calle y de transeúnte. Los goles se ven desde todos los ángulos y nos convertimos en profesionales del fútbol de sillón, somos el banco de peces del tiburón blanco.

El centralismo es un agujero negro: todo lo devora, absorbe interminablemente sin discernir calidad, género, especie, condición, expectativas. Y no devuelve nada.

El centralismo es el papá que controla todos los gastos de los hijos, decide sus carreras, les consigue esposas y luego les pregunta porqué son tan dependientes cuando él hizo todo porque estuvieran bien.

El centralismo es un estado feudal.

De vuelta a la ciudad Gris reflexiono de nuevo sobre la incomprensión de la madre Lima hacia sus hijas las provincias. Algunos no parecen darse cuenta de lo que sucede, pero al mismo tiempo otros parecen demasiado conscientes de que su paso por el mundo es menor que la oportunidad de cambiarlo. La pasión se queda en el estadio y en la calle sólo permanece la desazón de días lluviosos y cielos que no producen sombras.

Será por esa razón que Tarata, yace ahí, sola, con su piedra memorial.

Ahí, en esa calle del centro de Miraflores, el barrio inn de Lima, está una de las pocas cicatrices que dejó la insurrección en la ciudad: una especie de lápida que conmemora, rememora y cuenta al mismo tiempo la historia del terrorismo. Una especie de anuncio que dice que se puede matar a quien sea en la provincia, pero que no, que no se debe de tocar el corazón del monstruo. Es como la espalda de Sixfrido, el de los Nibelungos: invencible, impenetrable e imbatible, excepto por la hoja que cubrió esa parte del omóplato y por donde entraría la espada traicionera.

Después de Tarata, todos dicen, ya nada fue igual. No, no fue igual para los pocos que tuvieron que tomar conciencia de que existía una guerra de baja intensidad. Hoy, las nuevas generaciones lo ignoran, como quien niega que algún día padeció de tuberculosis.

Pero así como el hundimiento del Mayflower, la bomba de Hiroshima, el asesinato del archiduque Francisco Fernando, el avance sobre Polonia, el martes negro o el derrame del Exxon Valdés, siempre tiene que haber un punto de rompimiento: un antes y un después. Para nosotros los humanos, hombres prácticos, nada viene de su historia ni es motivado por una cadena de sucesos, sino por un elemento, como si fuéramos hijos del Big Bang y no de la evolución. Sendero antes y después del bombazo en Miraflores; los que murieron antes fueron sólo unos cuantos. Una prueba más que de no todos somos iguales: dime a quién le pegaste y te diré qué reacción debes esperar.

¿Pero quién comprende algo de este mundo? ¿Qué es una guerrilla hoy en día? ¿Quién es un verdadero luchador social? ¿Qué es la democracia, una vez más?

Un juego visto desde un calidoscopio: depende de la posición de las piedritas en el punto de visión Unos días somos azules, otros rojos, otros amarillos. Pero la historia ya no es nuestra (¿acaso algún día lo fue?), desde que el mundo es unipolar, sólo los rubios cristianos y capitalistas son buenos: los WASP (White Anglo Saxon Person).

La democracia de hoy es una burla. Cuando su intención original era dar un lugar a las minorías y respetar su modo de pensar, hoy en día es una aplanadora que se alimenta de lindas palabras: desarrollo, calidad de vida, globalización, interculturalidad. No existe una sola persona que se atreva a decir que es buen contaminar y sin embargo el mundo se nos cae a pedazo.

La democracia del país “ejemplo de la libertad” lleva veinte años repartida entre los Bush y los Clinton. La democracia del mundo es hereditaria. Alguien debería hacer un día un pequeño muestreo que identifique qué porcentaje de nuestros políticos son hijos de políticos que vimos hace 30 años en acción. La democracia está en venta, es una linda dama de tacones que se maquilla en la televisión y se pasea por las noches oscuras con aires de puritanismo, como quien ha perdido temporalmente el camino.

¿Y qué hacemos los humanos? Buscamos asirnos a nuestro mundo, ocupar un lugar en él y seguir los cánones establecidos: hay que comprar mucho, pero reciclando los papeles y envoltorios. No se trata de compartir nuestro auto con el vecino, sino de usar uno híbrido que gasta mucho menos gasolina; ¿el desarrollo de la India? No, en realidad no interesan los mil millones de habitantes, sino los doscientos millones que pueden entrar al sistema económico mundial. Esa es nuestra teoría del desarrollo, un mundo “más justo” en el que el turismo nos permita visitar sitios en el otro lado del planeta, conocer la pobreza de los otros y ayudarles, con nuestras monedas, a que también participen en el comercio global: oro contra cuentas de cristal.

Pero fuera de Rist y de unos cuantos filósofos de taberna que se cuestionan sobre el mito unificador, el resto del orbe se debate entre el capitalismo exacerbado y el capitalismo responsable (o desarrollo sostenible).

Lima, 17:00. El cielo comienza a oscurecerse mientras me dirijo a casa. En el camino de vuelta paso frente a una librería del lindo Miraflores. En una de las vitrinas se observa una torre de textos, en cuya parte superior se puede ver a un hombre que viste un grotesco uniforme blanco y negro. Las rayas horizontales de su traje contrastan con los barrotes verticales de su encierro. Con la mano en alto, parece estar dando un mensaje al mundo. Su rictus es agresivo y detrás de los lentes oscuros se notan dos pupilas contraídas que dejan paso a un par de irises de color marrón. Es claro que quiere decir algo, sin embargo, mientras sigo mi camino, reflexiono que así como la foto no habla, en ocasiones la realidad tampoco.


Reserva Nacional Tambopata, Perú.
Marzo de 2008
Los 11 capitulos anteriores pueden ser vistos aca:

Zeit geist "Espíritu del tiempo"


Es largo, dura casi dos horas, pero es un documental muy interesante que vale la pena ver. Te sugiero hacerlo por partes, es muy fácil con el control de google, pues sólo pones el mouse en donde te quedaste aproximadamente y listo, el video comienza a correr.

Eso sí, te recomiendo que al dar clic, pongas pausa unos 2 minutos para que pueda almacenar un poco en la memoria (en el búfer), y así no se esté cortando. (clic a Seguir leyendo para ver el link)



Está dividido en tres partes y este tiene subtítulos en español, me parece que presenta buenas reflexiones. Si tienes algo de tiempo, no dejes de verlo, te dejará pensando un poco. Este es el link http://video.google.com/videoplay?docid=8883910961351786332&q=zeitgeist%2Bspanish&total=5&start=0&num=10&so=0&type=search&plindex=3

Esto es más interesante para un domingo que irte al cine a ver alguna gringada.

Sunday, September 28, 2008

Rápida de domingo...


Para empezar... dale una revisada a esto... cualquier similitud con la realidad... es pura coincidencia...


Bueno, como apenas estoy ubicándome en Tarapoto, no hay mucho tiempo de blogguear, pero hay cosas muy interesantes en el diario que deberías de ver... comencemos:

1. La Jornada (como siempre, número 1): David Brooks y su columna "Perlas electorales", sobre Mc Cain:

¿Zapatero o zapatista?

A pesar de que hace sólo unos pocos meses había comentado que deseaba reparar la relación con el gobierno español e invitar a su mandatario a Estados Unidos (Bush ha mantenido una relación fría desde que decidió retirar tropas españolas de Irak), McCain aparentemente ahora considera que el presidente Rodríguez Zapatero es un enemigo. Al preguntársele en entrevista con Radio Caracol en Miami si estaría dispuesto a invitar a Rodríguez Zapatero a la Casa Blanca, respondió que “sólo estoy dispuesto a reunirme con aquellos líderes que son amigos y que desean trabajar con nosotros de manera cooperativa”, y agregó que se enfrentará contra “aquellos que desean hacer daño a Estados Unidos”. La entrevistadora se sorprendió de tal manera que repitió tres veces la pregunta, incluyendo un intento de recordarle quién era Rodríguez Zapatero, y recibió la misma respuesta, lo que causó un revuelo en ambos lados del Atlántico. Todo indica que McCain no entendió de qué estaba hablando, y que ésta respuesta fue resultado de que la entrevista se había enfocado sobre relaciones con los regímenes de Castro y Hugo Chávez (a quien en un momento dado llamó “Cesar Chávez”), y posiblemente suponía que se seguía hablando de algún otro líder antiestadunidense en América Latina. De hecho, eso explicaría por qué en su respuesta a lo de Rodríguez Zapatero hizo referencia al presidente Felipe Calderón como ejemplo de un aliado “cooperativo” como otros “líderes en el hemisferio” y que su decisión de una reunión seria evaluada en torno a la relación con América Latina. Todo esto provocó especulación y bromas sobre si McCain sabe quién es Rodríguez Zapatero, si sabe que España no está en América Latina y algunos se preguntaron si entendió “zapatista” o “Zapata” cuando se le preguntó sobre Zapatero.
(Clic a seguir leyendo)

Más de la nota, acá: http://www.jornada.unam.mx/2008/09/21/index.php?section=opinion&article=031o1mun




2. Rolando Cordera Campos: El mundo se mueve, y nosotros?

El que el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, admita que después de todo sí nos pega la ola recesiva no es ganancia para nadie, ni le otorga medalla alguna. Antes de su reconocimiento de que la Tierra no es plana sino redonda y sinuosa, el secretario presentó en nombre del Presidente un Presupuesto de Egresos de la Federación que más que eso es un homenaje al humor negro: aumentan los dineros para la seguridad, la policía y las armas, mientras le quitan a la educación superior, la agricultura y la infraestructura, donde podría tejerse aunque fuese de a poquito una mejor convivencia social basada en el empleo, la seguridad alimentaria y las expectativas de mejora a través de la cultura y la formación.

nota completa, acá: http://www.jornada.unam.mx/2008/09/21/index.php?section=opinion&article=023a1pol

3. Mario di Constanzo Armenta, nota sobre el presupuesto del año próximo:
...resulta absurdo que se proyecte un crecimiento económico del país mayor para el próximo año, cuando al mismo tiempo se acepta que Estados Unidos crecerá por debajo del nivel que observará este 2008 (más aún cuando en el presente año México creció menos de lo proyectado, debido precisamente a la desaceleración económica en Estados Unidos).
Señala también que para el próximo año habrá menos inflación, pero sostiene que los incrementos al precio de la gasolina, gas y electricidad continuarán.


http://www.jornada.unam.mx/2008/09/21/index.php?section=opinion&article=026a1eco

No hay mucho tiempo más para poner imagenes y hacer esto más legible, pero les puedo decir que en el mundo, el debate sobre la reducción de la inflación, el financiamiento gringo a los bancos que están quebrando (y su socialismo de siglo XXI... Mr Chávez: ya ve, al final Bush está comprendiéndonos con su estatismo, jaja), los recortes presupuestales y la batalla entre los que no creen en las políticas del FMI y los otros que piensan que son las únicas fórmulas y las más adecuadas... buen domingo.

Pequeño recuento de domingo...




Las noticias:
Algo de lo que me he encontrado en esa mañana de hiperquinesia... hay un lindo video al final del post, no lo dejes de leer completo...

1. Los goberneitors mexicanos (los gobernadores del norte del país, los fronterizos, se entrevistaron con Schwarzeneeger y se sacaron fotos con él, vestidos con su chamarra negra, lentes y la moto del "termineitor") haciendo sus ridículos y posando con el racista ese del californiano... bah.

2. Los indígenas de la selva peruana en pie de guerra. Ya tomaron unos rehenes, los tienen ahí detenidos y ya también rechazaron la negociación con el nuevo ministro del ambiente (que aún no tiene ni oficinas y así quiere negociar... qué les habrá ofrecido ¿una silla en su palacio, ahora que lo tenga?). Eso está calientito y lo más probable es que termine con otra represión

(Haz clic a continuar...)


3. Lugo tomó posesión del gobierno con un suéter austero, pantalón de vestir y sandalias; juró trabajar por los pobres y aplicar políticas "socialistas" y uno de sus primeros actos fue firmar un acuerdo con Bolivia y Venezuela para buscar la soberanía alimentaria y Hugo prometió apoyo energético

4. Promperú dice que ha encontrado el hilo negro y que ahora sí cuenta con una estrategia de Marketing infalible: atacar a todos los segmentos, pero eso sí, a los de más billete, porque han descubierto que hay gente que viene a hacer turismo de naturaleza, otros cultura, unos más de aventura, y un cuarto segmento "turismo rural comunitario.... (¿además de nosotros soñadores, alguien ha tenido la ocurrencia de ir a una agencia de viajes y preguntar por "eso"? -dicen que es más divertido y formativo que Las Vegas, pero áún no logramos tener más gente que ellos).

¿Sabios descubrimientos, ¿no? Hace meses que algunos planteamos que se haga toda una radiografía en forma y se pongan a apoyar proyectos específicos con posibilidades reales, bajo una estrategia de trabajo que se ponga a coordinar todos los esfuerzos y se descentralice todo esto, pues así... desde el escritorio, no pasarán de seguir descubriendo el hilo negro.

La nota cultural

1 (y único): descubro a Buika, una cantante española que canta con una pasión de las que ya no se ven sino en mi novia utópica, la Lila Downs... (¿dónde estás Lila?, que no te miro y acá en el Perú hace falta un sabor como el tuyo). En el youtube hay un par de cosas chéveres... disfrútenla

Ah! y la nota del chisme
(sin número). Ayer me entero por la noche que hay alguien que sí lee mi blog (Carla, la psicóloga Pucallpina) de vez en cuando en Lima y lo usa para ver qué hay en el cine o alguna actividad... ya no eres la única que me lee, mamá, jaja. Yo creo que en Octubre le llegamos a las 10 mil visitas del blog (y cómo no! Si me la paso haciendo clic al menos unas 345 veces al día!)


¿Qué nos hace diferentes?




Hace días que estoy perdido. La brújula llegó a un centro magnético tan grande que ya no sabe dónde está el norte.

En esta gris ciudad es imposible mirar al cielo para ver el sol y orientarse, creo que no hay cosa más terrible que estar "secuestrado" sin estarlo.

- Se te acaba la inventiva
- Te pierdes en el único resquicio: El Juanito
- Se te acaba la pasión
- Se te olvida que el Perú está más allá de todas estas caras tristes

Ahora comprendo a un buen amigo cuando dice que vive en el Perú, pero sobrevive en Lima.


Y el primer comentario que viene siempre es: "Ya regrésate". No, si lo que enerva acá es el cansancio de la espera. Cuando tú has hecho toda tu tarea y los demás, no. Es en ese momento cuando te preguntas si estás en el sitio correcto, si no tenía razón Kundera cuando decía que "La vida está en otra parte".

Y es cuando te recuerdas que una respuesta también puede ser "No", o "No, gracias" (para ser más gentiles que todos los que no te saludan y te ignoran en la calle). Te dices que en efecto, puedes estar equivocado, puedes haber elegido erróneamente hace meses y estás siguiendo el camino que no es, que estás dando más vuelta de la que tenías que dar.

Y son esos momentos de hueco emocional, de vacío mental, de esperanza perdida, los que aprovecha el lado oscuro de tu corazón: te dice que busques a un Dios que no existe, que sigas a un destino que no figura por ningún lado, que veas tu horóscopo y tu carta astral, pues del movimiento de las estrellas dependes... el vacío del alma que llena el confort de no responsabilizarte por lo que te está pasando; la facilidad de acusar a otros por tus males.

¿Acaso no eres tú quien decidió? ¿Acaso no eres tú quien confió? Acusar a otros de tus fallas no funciona en los hombres racionales.

Una vez más: la felicidad no es sino un estado temporal. Tienes que levantarte y andar, seguir, no cerrar más los ojos, no dejar a otros las decisiones de tu vida. Con tal de que elijas, te puedes equivocar una vez más, pues de eso se trata esta carrera, homo faber, de hacer tu mundo, de trazar tus metas y de ir hacia ellas. Pero lo peor es no elegir y con ello, dejar que los demás lo hagan por ti.

Sé que para muchos esto es más cómico que serio, pero una vez más, algo que me recuerda la aventura Jedi es que la fuerza viene de uno mismo, y si no recordamos eso cada día, corremos el riesgo de caer en las manos de otros



Cuando despiertes y sientas que algo está mal, no te dobles, por el contrario, levanta la cara, saca el pecho, toma aire: encuentra la pasión que te mueve y mira hacia el frente... seguro llegarás.

Sunday, September 21, 2008

Cortos de video independiente en You Tube


The screening room es una creación de youtube con la idea de mostrar videos, documentales y cortos alternativos. Me encontré con un corto interesante llamado 4960que trata sobre la humana necesidad de comunicar. La trama se ubica en Sarajevo, en tiempos de guerra. Si tienes 13 minutos, te la recomiendo.


http://www.youtube.com/ytscreeningroom?v=QvmixeanTMA



Monday, September 01, 2008

Los Espejos de Galeano - Final


He hecho ya dos notas sobre Los Espejos, de Galeano. Las dos primeras fueron a partir de sendas entrevistas que me gstaron mucho, al grado que prácticamente hice fila con mi librero favorito para que en cuanto llegara, yo fuese de los primeros en "tener la oportunidad de comprarlo".

Esta tercera y última es una especie de conclusión. (clic para continuar)


Lo primero que tengo que decir es que su manejo de relaciones públicas y mercadeo fue muy buena, tal vez un poco mejor que el mismo libro. No quiero decir que sea malo, pero uno siempre debe dudar cuando le venden algo a base de tanta repetición.... será por algo.

En fin, llegó a mis manos, lo abrí y comencé a leer. El tamaño de una novela y lo primero que me encuentro son párrafos. ¿Tendré que leer trescientas y tantas páginas de reflexiones en peueños párrafos, me pregunté? La respuesta es sí.

Y poco a poco comencé a comprender que navegaba en el tiempo: las reflexiones no eran temas aislados sino que lentamente se fue trazando ante mí, la historia de la humanidad, con todas sus irrealidades, mitos, leyendas, fábulas, verdaders y mentiras.

Estaba por copiar algunas de las frases, pero lllegó alguien antes y me pidió el libro, así que me quedé sin notas que transcribir. Sí puedo decir que hay pensamientos interesantes y que Galeano se cuestiona, sobre todo, la legitimidad de los que cuentan la historia (esa vieja pregunta de si la historia es verdadera o si las verdades se hacen historia, porque el que la cuenta es siempre el ganador y no el perdedor).

Yo diría que se encuentra en la línea de la sociología, pero claro, "light", es decir para nosotros, "vulgo-público en general" y bueno, es que tampoco tendría que ser para más un libro que es para ser vendido a muchas personas y no a investigadores. Los que quieran más, que se vayan a las fuentes que ocasionan esos pensamientos de Galeano: Todorov, Tourraine, Lévy-Strauss, Marx y muchos más que ven el mundo con mayor profundidad.

No recomiendo comprarlo para tenerlo en la cabecera, pero sí leerlo. Si lo puedes pedir prestado a alguien o robarlo del anaquel de la librería más odiada (la de la tienda de autoservicio, por ejemplo, porque a la librería querida no se le roba nada), o de plano pedirlo prestado para no devolverlo y pasarlo a alguien más, vale la pena.

Sé que habrá quien diga que con estos comentarios no convenzo a nadie, pero no es así, en verdad me entretuve unas horas y lo disfruté. No dudo que tú también lo harás.

Una estatua para abrir la mente...



Hoy aparece en La Jornada una nota sobre una enorme estatua que se hizo de una manera muy peculiar: recolectando llaves por todo el mundo. Muchas de esas llaves tienen su propia historia y algunas se acompañan incluso por una mensaje.

Claro, la parte más interesante de todo es que mide casi 4 metros y es del Ché. Está hecha para pensar porque a todos (o a la gran mayoría) nos recuerda algo este personaje y sus acciones...


Tal vez algunos lo verán como un iluso soñador, otros como un revolucionario sin medida, un idealista salvaje y decenas de adjetivos más. Lo que no se puede negar es que al mirar su estatua nos pondremos a pensar, a leer la historia de las llaves y a preguntarnos qué es de nuestro mundo y cómo lo quisiéramos ver.

La nota completa está en el título de este post, les recomiendo darle una leída. Como siempre, acá un pequeño extracto del texto de Stella Calloni:

Buenos Aires, 12 de junio. El que muchos llaman “el otro viaje” de Ernesto Che Guevara comenzó el pasado 27 de mayo en un barrio de esta capital, cuando una enorme estatua de bronce de casi cuatro metros de alto y tres toneladas de peso fue llevada desde el estudio del artista Andrés Zerneri, montada sobre un camión, paseada por varias calles céntricas de Buenos Aires, hacia el puerto, donde fue embarcada rumbo a Rosario de Santa Fe, su destino final.

La monumental obra, que recorrió un largo trayecto por el río para ser emplazada en la ciudad donde nació Guevara, el 14 de junio de 1928, comenzó con el sueño del escultor y sus seguidores, que convocaron a enviar llaves desde todos los lugares del mundo para fundir y levantar la escultura.


Al fin algo más que un producto del merchandising que vemos todos los días sobre el Ché en las bolsas y ropa de la gente bien...

Buena lectura.

Saturday, August 09, 2008

Ignominias y vaticinios



La reflexión del día es....

Ignominias y vaticinios

¿Cómo no criticar el modo en que funciona hoy nuestro mundo? ¿Acaso no podemos darnos cuenta de nuestra corta visión universal e histórica?

Ayer los conquistadores llegaron y se toparon con los indios...
Los llamaron bestias y los trataron como tales. Hasta hubo un concilio en que se discutió si eran el mismo tipo de humano. Se dijo que no tenían alma y nadie lo negó.

También se aceptó la esclavitud: era apropiada y era cierto que había humanos nacidos para mandar y otros para ser mandados. Apenas hace 150 años que los hombres dejaron de tener grilletes y propietario.





Se admitió hasta hace 40 años que las mujeres eran gente de otra clase y que no podían participar en política ni en otras actividades “de hombres”; en la misma época, los negros eran hechos a un lado y no tenían derecho a sentarse donde los blancos, o asistir a sus escuelas.



Ahora nos dicen que las naciones deben hacer el libre comercio: se nos pide abrir las fronteras pero vemos cómo nos hacemos dependientes de las ricas potencias (y el comercio lo hacen ellas). A cambio, se nos exige que tengamos pasaporte, nacionalidad, visa... y se nos prohíbe trabajar en otros países: la mano de obra no forma parte del libre intercambio; somos libres, pero ellos eligen al que puede entrar a sus tierras.


Nos cuestionamos cómo volar, cuando sabemos que con el DNA y la genética tendremos alas y respiraremos bajo el agua; un día hablaremos con los delfines y los perros. Seremos más que amigos: nos complementaremos.







Dicen que Dios no quiere porque va contra la creación, pero ni Alá, ni Buda, ni Cristo permitirían tampoco que los creyentes se matasen entre ellos: los dioses sólo existen para justificar el dominio de unos sobre otros.

Y mientras el futuro llega, nos siguen negando el derecho a criticar y reclamar: los medios y el poder económico rigen nuestro destino y deciden en nuestro nombre qué está bien y qué está mal.

Por fortuna, algún día nos mofaremos de aquello en lo que hoy creemos: los que hoy piensan que estamos locos, mañana nos darán la razón.

Historia de los mundos y la tecnología


Mientras en algunos países se "aprovecha" el hecho de vivir cerca del mar para poderle enviar todas sus inmundicias (para una pequeña muestra, dos videos que no te tomarán más de 5 minutos en total). (Clic a seguir leyendo)






La anterior es una pequeña muestra de lo que sucede con un colector que se quiere abrir en la zona norte de Lima (La Perla). ¿Tecnología? Cero ¿Estudios ambientales? cero... simplemente un tubo que continúa desde tu casa hasta el mar, sesenta metros más abajo.

La basura no sólo se quedaría ahí, sino que el moviento de las olas, podría servir para repartirla con mayor uniformidad hacia el resto de las playas de la ciudad, sí, ahí donde algunos hacen surf, otros comen en restaurantes finos y unos más se meten a bañar.

Y como decíamos, mientras unos piensan en seguirle echando toda el agua sin tratar (para que tengas una idea, amigo, en Lima existen 11 colectores, de los que únicamente 6 tienen planta de tratamiento y el resto lanza (perdón por los que no gusten mucho de la palabras crudas y directas) la Mierda y demás desechos, a mar, que provee el ceviche y miles de cosas más...

otros piensan en aprovecharla de una manera más inteligente: he acá una pequeña nota de La Jornada de hoy.

Santiago. Chile, con cuatro mil kilómetros de costas y falta de agua especialmente en el desértico norte, recién puso sus ojos en el mar. Por eso se trajo al científico alemán Thomas Peters, autor de más de 80 publicaciones sobre el uso humano del agua salada para que le explique a las autoridades locales cómo es este tema. Peters obtuvo su doctorado con la tesis Producción de agua potable desde el mar con ósmosis reversa, en la Universidad Erlangen, Nuremberg.

Entre las actividades más destacadas de su agenda destacaron las reuniones a nivel gubernamental en la que se abordaron las tecnologías de desalación y producción de agua potable. También disertó sobre la aplicación y oportunidades de las tecnologías de desalinización para los principales sectores económicos del país y sus requerimientos productivos, así como en el tratamiento de aguas urbanas e industriales y sus limitaciones que no son pocas, y su impacto en la gestión del medio ambiente.

Hasta ahora los procesos de desalinización en este país no han sido muy exitosos y como el país es una suerte de cornisa entre la cordillera y el mar, había suficiente agua, pero con el cambio climático y una evidente falta de lluvias, la situación está cambiando para muchas ciudades chilenas.

Enrique Gutiérrez, corresponsal

El Cortés que todos llevamos adentro o La conquista de América por Todorov



El Cortés que todos llevamos adentro o La conquista de América,
de Tzvetan Todorov

Samuel Bedrich

En busca de información histórica y de identidad, comencé por acercarme a Bartolomé de las Casas y su Brevísima relación de la destrucción de las Indias. El encantamiento ha sido lento, pausado, como quien no quisiera adentrarse en el pasado pero tuviera un hilo invisible en el cuello y poco a poco avanzara en el laberinto de los sucesos del único choque cultural en donde unos y otros se miraron por primera vez y descubrieron al otro.



Después de leer los relatos de aquel fraile dominico uno se pregunta, todavía apesumbrado por la carga de conciencia de la ignorancia educativa, si en verdad los españoles fueron tan malos o si el escritor exageraba la nota, pero reflexiona que de ser cierto, lo que sucedió fue el mayor exterminio de la historia humana: se calcula que en los años 1500 en América habría unos 80 millones de habitantes, sin embargo a mediados del siglo XVI, quedaban solamente 10. Es claro que no todos murieron bajo la espada, sino de enfermedades, pérdida áreas de cultivo y esclavitud, pero en la mayor parte de los casos, tiene una relación con la llegada de los europeos.


Ávido de información, me crucé con Todorov (La conquista de América –El problema del otro, Ed. siglo XXI, 1987), quien en un libro que me dicen es referencia de antropólogos, sociólogos y otros estudiantes de las ciencias sociales, hace un estudio del otro, a partir de la historia de la conquista de América. En un relato ameno, altamente documentado y formal, pero que sin hacer uso de un lenguaje complicado, analiza a los diferentes relatores de las historias de las indias y sus percepciones sobre la llegada al nuevo mundo: el descubrimiento de distintos cultos, ídolos, maneras de trabajo, etc.

Comienza el autor: “Quiero hablar del descubrimiento que el yo hace del otro. El tema es inmenso. Apenas lo formula uno en su generalidad, ve que se subdivide en categorías y en direcciones múltiples, infinitas. Uno puede descubrir a los otros en uno mismo […] como abstracción o como grupo social concreto al que nosotros no pertenecemos. Al interior de nuestra sociedad (los hombres para las mujeres, los ‘locos’ para los normales), o al exterior de ella […] seres que todo acerca en el plano cultural, o bien desconocidos, extranjeros cuya lengua y costumbres no entiendo, tan extranjeros que en el caso límite, dudo en reconocer nuestra pertenencia común a la misma especie…” Y es que el asunto no es nada sencillo y merece muchas interpretaciones; tantas como el número de intérpretes.


No podríamos olvidar, por ejemplo, que al llegar al nuevo continente, los españoles se preguntaron si los indios tenían alma, y que incluso llegaron a negarlo.

Así que analizando los textos de Colón, Cortés, Durán, Sahagún, Las Casas y muchos otros más, va descubriendo cómo la percepción de quien escribe rige, aún hoy, nuestro concepto sobre los indios de entonces.

Pero lo sorprendente es darnos cuenta que la apreciación de los recién llegados sobre los nativos ya estaba, de sí, influenciada por conceptos adquiridos en sus lecturas de ultramar y su convicción de haber llegado a Asia: “…lo que sí sorprende es el hecho de que Colón pretenda regularmente que comprende lo que le dicen, al tiempo que da pruebas de su incomprensión: (24 de octubre de 1492 -12 días después de su llegada-) escribe: ‘Oí de esta gente que [la isla de Cuba] era muy grande y de gran trato y había en ella oro y especierías y naos grandes y mercaderes’ Pero dos líneas más tarde, el mismo día, añade: ‘por lengua no entiendo’. Lo que ‘oye” pues, es sencillamente un resumen de los libros de Marco Polo y Pedro de Ailly…”

¿Cuántas veces escuchamos únicamente lo que queremos escuchar y a falta de entendimiento, reemplazamos aquello que ignoramos con nuestras ideas (normalmente formadas por el imaginario cultural televisivo o bibliográfico) sobre los demás, haciendo una mezcla de conceptos, como quien habla de “los bárbaros”, “los árabes” y “los indios”, empacando nacionalidades y etnias en un mismo saco homogeneizador?

Resultado de toda esa falla de comunicación serán los entuertos que se producen durante los primeros contactos, mientras unos y otros comienzan a familiarizarse con la cultura y forma de hablar del otro. A causa de esto, los recién conquistados serán asesinados, castigados y reprimidos; ignorantes, en la mayoría de los casos, de conceptos, significados y creencias de los invasores –y por ende, de las causas de sus penurias.

Y de la falta de comunicación habrá quien se aproveche y convierta la ignorancia de unos hacia otros en una herramienta de disuasión: el poder de la palabra, del que tal vez sea Cortés su máximo beneficiario al haber comprendido la posibilidad ante la que se encontraba: la invención de historias y mitos para justificar su presencia.

Todos los pueblos tienen una religión y es lo más común que en cada una de ellas exista la esperanza o el temor (o la esperanza y el temor) de la llegada de un Mesías, de un Dios que hará pagar a los pecadores por sus faltas o de un salvador que liberará a los oprimidos. Entre los Aztecas o Mexicas (tal vez deberíamos utilizar el término mexica, pues eran los habitantes de México, mientras los aztecas –aunque los mismos pero en una etapa cronológica anterior- provenían de Aztlán, la mítica ciudad de origen), como entre los Incas, existía el temor de un Dios desterrado que volvería por sus fueros. Esto es aprovechado brillantemente por el capitán de la expedición de la Nueva España.

Es Cortés el lisonjero, el ser que todos llevamos dentro, quien informa a sus recién conocidos que: “en nuestro reino sabíamos que ustedes existían y que nosotros teníamos que venir (y se apropia del papel de Quetzalcóatl, el dios vengador) para liberar a este pueblo de su opresión” [N. del A.: cualquier parecido con la actualidad es mera coincidencia]. Es Cortés, el mentiroso con estrategia, que mide todas sus acciones para convertirlas en un hecho espectacular y así atrapar a los incautos, mostrando una fortaleza que no tiene (no son más de 200 los españoles que le acompañan): “mostrar fortaleza cuando se es débil, y debilidad cuando se es fuerte”. Cortés es salvaje al asesinar sin remordimientos a los caciques que le iban a traicionar, pero magnánimo dejando a los hijos de éstos mismos en los puestos de sus padres, para que aprendan la lección y la puedan divulgar: el que traiciona al enviado de Quetzalcóatl se enfrenta a su ira.


Son muchos los ejemplos que se pueden contar de Don Hernán el planificador, que ofrece liberar a los caciques del yugo mexica y lo demuestra capturando y castigando a los cobradores de Moctezuma, pero no matándoles, sino permitiéndoles ir a contar su historia al emperador, quien así dudará de las verdaderas intenciones del español. Tal vez uno de los primeros profesionales de la mercadotecnia y del manejo de la imagen (es conocido que después de las batallas mandaba que se enterrasen de inmediato los caballos muertos, pues era estratégico que los indios pensaran que se trataba de animales inmortales).

El uso de la palabra se convierte en una de las mejores armas para manejar la ignorancia de los otros. ¿La ignorancia? ¿Acaso no eran ambas culturas igual de ignorantes la una de la otra? Sí, aunque el viajero lleva siempre una ventaja: puede hablar de su mundo sin mostrarlo, al tiempo que aprende del sitio en que se halla: el viajero lleva la delantera, porque él llega, mientras el otro está. “Lo nuevo, lo tengo yo”, y a partir de ese momento, el recién llegado toma una ventaja que debe (historia de vencedores y vencidos) explotar para ganar.

Y una vez que la palabra y el sentido en que se establecerá la comunicación (porque a pesar de que la comunicación es un ciclo, con frecuencia se dirige hacia alguno de sus participantes) había sido definido, ya sólo era cuestión de fijar las estructuras, presentar al nuevo dios que se tendría que adorar y comenzar a destruir a los elementos de la vieja cultura del vencido, como lo explica Torodov: “El Dios de los aztecas es uno y múltiple a la vez. […] sabemos que, justamente en tiempos de Moctezuma se construyó un templo destinado a acoger a todos los dioses ‘otros’, llamado coateocalli, que quiere decir casa de diversos dioses, a causa de toda la diversidad de dioses que había en otros pueblos y provincias [...pero] no ocurre lo mismo entre cristianos y, la negativa de Cortés se desprende del espíritu mismo de la religión […] como dice Durán, ‘nuestra fe católica que, como es una sola en la cual está fundada la iglesia, que tiene por objeto un solo Dios verdadero, no admite consigo adoración ni fe de otro dios’. Este hecho, contribuye no poco a la victoria de los españoles: la intransigencia siempre ha vencido a la tolerancia”.

Un Dios que tiene muchas virtudes pero que es poco comprensivo de los demás, un dios que a pesar de su supuesta superioridad cultural no parece hacer mucho por respetar o asimilar al otro (insistimos que cualquier semejanza con la actualidad es mera coincidencia). Continúa Todorov: “Cortés entiende relativamente bien el mundo azteca que descubre frente a sus ojos, ciertamente mejor de lo que Moctezuma entiende las realidades españolas. Y sin embargo esta comprensión superior no impide que los conquistadores destruyan la civilización y la sociedad mexicanas; muy al contrario, uno tiene la impresión de que justamente gracias a ella se hace posible la destrucción. Hay ahí un encadenamiento aterrador en el que comprender lleva a tomar y tomar a destruir […] ¿no debería la comprensión correr parejas con la simpatía? Y más aún, el deseo de tomar, de enriquecerse a expensas del otro, ¿no debería llevar a querer preservar a ese otro, fuente potencial de riquezas?”


¿Es la conquista de América un perfecto caso para el estudio de las relaciones y choques de las culturas? Nos parece que sí, y que además, es una situación perfectamente contemporánea, pues en estos tiempos de la llamada globalización o mundialización, los enfrentamientos entre distintas maneras de pensar son una constante, no sólo entre grandes grupos culturales sino en actividades como nuestro turismo alternativo (y aquí arriesgo una conclusión demasiado apretada, pues tengo la intención de desarrollar el tema más adelante) que no se conforma con el hecho de asistir a sitios previamente “colonizados” o cercanos a lo que conocemos como cultura occidental (descríbase como se pueda describir a esa mezcla que nos viene de occidente –un occidente, que en realidad se concibe a sí mismo como el centro del mundo, geográficamente es más norhemisférico que occidental- y que en el fondo parece ser la suma del pensamiento greco-romano, libertario francés y colonial-capitalista americano), que intenta ahora llevar su influencia hasta los centros poblados más alejados en el mapa, muchas veces como lobo disfrazado de cordero, bajo el lema del desarrollo y la mejora de la calidad de vida, aprovechándose de las necesidades básicas de unos, la sed de comercio de otros y el interés de viaje de unos más.

Nos parece de suma importancia releer un párrafo de Fray Bernardino de Sahagún acerca del impacto de la conquista en las sociedades indígenas: “Como esto cesó por la venida de los españoles, y porque ellos derrocaron y echaron por tierra todas las costumbres y maneras de regir que tenían estos naturales, y quisieron reducirlos a la manera de vivir de España, así en las cosas divinas como en las humanas, teniendo entendido que eran idólatras y bárbaros, perdióse todo el regimiento que tenían. [...] Pero viendo ahora que esta manera de policía crea gente muy viciosa, de muy malas inclinaciones y muy malas obras, las cuales los hace a ellos odiosos a Dios y a los hombres, y aún los causan grandes enfermedades y breve vida...”

¿Tenemos entonces una lección que aprender? Probablemente, como lo dice el mismo Todorov, es mucho lo que tenemos que leer y estudiar antes de considerar que hemos aprendido la lección, pues cada caso es particular y si bien es cierto que la historia tiende a la repetición, sus actores y momentos tienden a ser diferentes, por lo que ninguna situación es una copia perfecta de la otra.


Ahí es donde comprendemos que muchos de los problemas de la modernidad tienen su origen en elementos tan básicos como el reconocimiento de las diferencias entre el yo y el otro; entre la posición que ocupamos en nuestro contexto y la de los grupos sociales a los que no pertenecemos. Retoma la palabra Todorov: “Vivir la diferencia en la igualdad: se dice más fácil de lo que se hace”, sin embargo, como el mismo autor lo dice, en la historia varios son los personajes que lo han hecho y pone como ejemplo al mismo Bartolomé de las Casas y a Alvar Núñez Cabeza de Vaca: “su experiencia simboliza y anuncia la del exiliado moderno, el cual personifica a su vez una tendencia propia de nuestra sociedad: ese ser que ha perdido su patria sin adquirir otra, que vive en la doble exterioridad. El exiliado es el que mejor encara hoy en día, desviándolo de su sentido original, el ideal de Hugo de San Victor, que éste formulaba de la manera siguiente en el siglo XII: “El hombre que encuentra que su patria es dulce no es más que un tierno principiante; aquel para quien cada suelo es como el suyo propio, ya es fuerte, pero sólo es perfecto aquel para quien el mundo entero es como un país extranjero”


La Conquista de América –El problema del otro
Tzvetan Torodov
Ed Siglo XXI 277pp.
Mexico

Sucios bocados o cuando un chef escribe



Termino de leer un libro que me fue enviado por correo express: Sucios bocados (The nasty bits), de Anthony Bourdain. Ed Del Nuevo Extremo, Argentina.

Primero me llamó la atención cómo un libro puede viajar tanto en tan poco tiempo: impreso en Buenos Aires, el tomo que recibí pasó a la Ciudad de México, luego a Toluca y de ahí salió volando hasta Lima, Perú… y pensar que otros tienen que esperar años en un cajón para ser difundidos.

No es seguramente el libro que compraría: lo comercial no me encanta, pero habiéndolo recibido de tan lejos y comenzado las primeras páginas, me di cuenta que también tiene qué contar. Su autor, al parecer famoso (perdonen los que me consideren un sacrílego, pero sigo sin ver televisión), cuenta la historia de un exitoso chef americano a través de múltiples artículos y un cuento final.


No, no es un prodigio de literatura (los americanos acostumbran hablar de culos, penes, caca y orines, al tiempo que los combinan con dólares, hamburguesas, éxito, limusinas, narco, modelos de revista y fracaso), pero es entretenido. Y claro, vende. Cultura dinero, cultura personaje, cultura imagen: América norteamericana anglosajona.

Justo ahora que vengo de pasar por una linda experiencia tras bambalinas de un negocio de restauración y hospedaje puedo comprender (y darme cuenta gracias al libro que no eran privativas del sitio en que laboré) las mil realidades de este tipo de empresas: arduo trabajo no reconocido, explotación de la mano de obra ilegal, sueldos bajos, pavoneo de los que están al frente y necesidad de tolerar a los clientes más superfluos y banales. Es como una ecuación matemática: buen servicio y calidad = clientes pedantes y ricos + empleados bajo sacrificio. Con la consiguiente conservación del statu quo: humanos de primera y humanos de segunda:

“Era la norma de la casa: nada de empleados en el bar, ni siquiera los días de fiesta. Como había señalado Rob en numerosas ocasiones: “¿Quién quiere tener a una pandilla de fétidos cocineros parloteando de forma indiscreta a unos taburetes de distancia? ¿Qué sibarita que se precie está dispuesto a codearse con la gente que le ha preparado las putas viandas? Nadie. ¡Echaría a perder la ilusión! Los muy hijos de puta prefieren imaginarse que ahí dentro hay un puñado de franchutes de película, ufanos y diligentes. Charles Aznavour, Yves Montand, el Charles Boyer de las narices. Todos con el puto delantal. Se creen que yo, el chef, estoy ocupándome personalmente de todas y cada una de las comidas y raciones de verdura... ¿Regla número uno? Los cocineros sólo existen en la mente…”


El inicio es bastante divertido e ilustrativo, pues en verdad se nota cómo Bourdain conoce la operación de un negocio de restauración, con los ejemplos de cómo se hace un profesional, las etapas por las que debe de pasar antes de convertirse en un chef famoso, el rol que juegan los inmigrantes ecuatorianos o mexicanos en las cocinas de los mejores restaurantes (y que nunca son reconocidos, pues a los simposios, charlas y actividades de la farándula gastronómica sólo asisten los anglosajones).

Los relatos que vienen más adelante, donde cuenta su experiencia como presentador de un programa de televisión en el que tiene que viajar por el mundo, beber los mejores vinos, dormir en los hoteles de lujo y transportarse en los aviones de primera clase, son sin duda dignos de lectura, aunque en ocasiones raya en lo exagerado y ególatra. Por supuesto que no deja de ser cáustico: “R.W. Appel Fr. Ha definido Singapur como ‘una Disneylandia con pena de muerte’, y motivos no le faltan. La lista de cosas que no se pueden hacer (escupir, tirar basura, mascar chicle, cruzar la calzada imprudentemente) es tan infinita como difícil de creer y, la obsesión del gobierno por el desarrollo y la ingeniería social, ha convertido gran parte de lo que a ti y a mí nos parecería encantador, en zonas residenciales masificadas y ultramodernas con centros comerciales entrelazados. Censuran Internet, pobre de ti si te pillan con drogas dentro e sus fronteras y, sí, técnicamente hasta las mamadas son ilegales (aunque afortunadamente, se pueden conseguir sin dificultad)”.

En fin, estaba por hacer un texto en que hablara del libro de Todorov, pero al parecer, la reflexión para aquel será mucho más larga que la que requirió éste, además de que el momento se prestó para interesarme en Bourdain. Confieso que comencé a leerlo con interés, después estuve cerca de arrojarlo al cesto más cercano, pero me convencí que había que terminar la tarea y que más valía hacerlo pronto, pues había otras cosas que hacer. El cuento final fue de lo que más me gustó, así que no me arrepiento de haber llegado hasta la última hoja. Esta lectura se pareció mucho a un buen menú: no tiene que llenar, pero tampoco dejarte con ganas de comer más y, eso sí, dejar un buen sabor en el paladar. Buena suerte, Tony Bourdain, sería chévere que visitaras las cocinas de la amazonía peruana.

Saturday, June 14, 2008

Sobre el ser y el no ser


Sobre el ser o no ser

Tres libros, uno tras otro, me han hecho ver el dilema en el que estoy metido desde hace cierto tiempo, pero que sólo recientemente reconozco como tal.

El primero, La historia del Fin del Mundo, de Mario Vargas Llosa, es un libro que relata los sucesos acaecidos durante la llamada rebelión de Canudos, en Brasil a finales del siglo XIX (1897). Imposible abrir un paréntesis para contarlo, so pena de perderme en mis disquisiciones, pero bástenos con saber que en aquellos años hubo un personaje llamado Antonio el Consejero que reunió a un grupo de gente para oponerse al gobierno y éste, al final, terminó por asesinar a muchas personas, pero en toda la trama hay hechos de fanatismo, desinformación y abuso del poder. El sabor de boca que queda al terminar las últimas líneas tiene mucho que ver con quién tenía la razón y si la fuerza del gobierno debió haberse utilizado de ese modo.




El segundo, Por qué he robado, y otros escritos, de Alexander M. Jacob, un tipo que vivió casi en la misma época, pero en Francia. Jacob era un anarquista y robaba por convicción, como un modo de mostrar su protesta por el sistema establecido: el origen de todos los conflictos es la propiedad privada. ¿Cómo –se preguntaba, es posible que no se entienda al robo como una forma de protesta contra la desigual sociedad, que nos obliga a delinquir? Robo científico, le llamaban. El autor fue condenado a servir 25 años de prisión en las Guyanas, sitio al que se enviaban los presos más peligrosos de Francia, y sólo tras años de lucha social consigue que las condiciones carcelarias mejoren. Al fin y al cabo, los centros penitenciarios son la solución propuesta por la sociedad para la readaptación de los presos.

Y el tercero, La conquista de América – El problema del otro, de Tzvetan Todorov, un investigador del Centre Nacional de Recherche Scientifique, de Francia, que publica un texto en el que analiza, a partir de la conquista de América –México, principalmente- la relación que se crea entre los recién llegados y los que ya habitaban el continente, usándola como un ejemplo para hablar de cómo vemos al otro, al que es diferente de nosotros, y cómo nuestro sistema de pensamiento influye sobre nuestra concepción de lo bueno y de lo malo: “Durante la segunda expedición, los religiosos que acompañan a Colón empiezan a convertir a los indios, pero no todos, ni con mucho, se pliegan a ello y se ponen a venerar las imágenes santas: ‘salidos aquellos del adoratorio, tiraron las imágenes al suelo, las cubrieron con tierra y orinaron encima’. Al ver esto, Bartlomé, el hermano de Colón, decide castigarlos de muy cristiana manera: ‘Como lugarteniente del virrey y gobernador de las islas, formó proceso contra los malhechores y, sabida la verdad, los hizo quemar públicamente…” Serge Gruzinski en otro libro, La Guerra de las imágenes –de Colón a Blade Runner, dice que esto podía ser visto entre los indios como una aceptación de los nuevos ídolos, que eran de ese modo “sembrados” en la nueva tierra. ¿Quién tenía la razón?

En fin, después de esta breve reseña bibliográfica que no debió haber sido, paso a explicar porqué tres libros tan variados me hacen ver una dicotomía (bipolaridad, dice una amiga).

Los anteriormente mencionados coinciden en el hecho de que cada personaje justifica su actuación de acuerdo a su escala de valores, pero es claro que, a pesar de que existen verdades llamadas “universales” (cuidado, porque ahora llamamos universal a lo que es aceptado por todos… los del mundo occidental), no todos pensamos del mismo modo: así como para Jacob el robo tiene su justificación, para Colón la tuvo matar a los que no creían en SU Dios y para Consejero el gobierno atentaba contra los mandatos cristianos al cobrar un impuesto municipal.


Hay días en los que considero que debería, con la experiencia con que cuento, hacer un intento por convertirme en un profesional reconocido, que hiciera dinero y fuera visto como un verdadero conocedor en su materia. Es claro que esto tomaría tiempo, pero siempre hay un punto de partida. Desde esta posición podría combatir las injusticias que veo en mi mundo.

Y días en que me gustaría más ser simple y llanamente vago. Sí, un simple ser humano despreocupado de los demás, con unas ganas enormes de vivir, de aprender, de satisfacer un deseo personal de conocimiento, capaz de vivir con pocos recursos pero libre de desplazarse de un sitio a otro; sin propiedades, pero con la gran oportunidad de transportarse por el mundo y llenar el alma de experiencias.

Sin embargo, entre más leo, más me doy cuenta de que los sistemas de valores de los seres humanos son muy variados: lo que es bueno para mí, no es bueno para otros. Comprendo la lucha del anarquista cuando veo una sociedad como en la que vivimos, donde las autoridades no cumplen en lo absoluto su función de trabajo de mejora de calidad de vida de la población. Comprendo a Gilbert Rist cuando muestra cómo el desarrollo no es sino una justificación del mundo occidental por hacerse de más clientes y de satisfacer el crecimiento económico de unos cuantos, lejos de pensar en la igualdad.

Y me doy también cuenta de las injusticias que se crean cuando implantamos sistemas en sociedades que no los han tenido: el turismo en zonas alejadas, desde mi punto de vista, es en la actualidad, lo que la evangelización fue en el siglo XVI: la implantación de nuevos hábitos, de nuevas maneras de trabajar, en la mayor parte de los casos, sin una reflexión por parte del “colonizado” o “actor local”, como les llamamos ahora.

Dice Todorov: “La cristianización, al igual que la exportación de cualquier ideología o técnica es condenable en el momento mismo en que es impuesta, ya sea por las armas o de otra manera. Existen rasgos de una civilización de los que se puede decir que son superiores o inferiores; pero eso no justifica que se impongan al otro. Aún más, el imponer la propia voluntad al otro implica que no se le reconoce la misma humanidad que a uno, lo cual es precisamente un rasgo de civilización inferior. Nadie les preguntó a los indios si querían la rueda, o los telares, o las fraguas, fueron obligados a aceptarlos; ahí reside a violencia, y no depende de la utilidad o no que puedan tener esos objetos” ¿Acaso no hacemos algo muy similar con el comercio, con el turismo?

Las cosas no son impuestas, continúa el autor, “cuando se tiene la posibilidad de elegir otra, y de saberlo… Aquellos que no se ocupan de saber, al igual que los que se abstienen de informar, son culpables ante su sociedad, dicho en términos positivos la función de información es una función social esencial. Ahora bien, si la información es eficaz, la distinción entre ‘imponer’ y ‘proponer’ seguirá siendo pertinente”. ¿Cuando proponemos una actividad, lo hacemos poniendo en una balanza justa las justificaciones para hacerlo y para no hacerlo? ¿Estamos colonizando o no?


La dicotomía entonces no es tan simple como parece. Ante un panorama como éste, en el que ante más información recibo, más me doy cuenta de cómo nuestro mundo está perdiendo la batalla de la heterogeneidad para convertirnos en seres iguales (y cuidado con la igualdad que no reconoce las diferencias), uniformes, que sólo piensan en un sentido de consumismo, economía, ahorro y mundialización mal entendida, tienes dos opciones: alphas y betas u hombre de la selva; vago o profesional; crítico o defensor; soñador o empleado…

He terminado por concluir que me encuentro en una posición en la que puedo tomar una decisión (volverme profesional y ser un hombre que sigue los cánones sociales), o prolongarla justificando una mayor necesidad de información y experiencia, al tiempo que me permito continuar mostrando mi desavenencia con el sistema impuesto.

Tal vez la única solución sea la de permear el aparato del sistema con la única arma que tengo: la de la palabra, escrita o hablada. Denunciar, criticar, defender, formar un ejército más grande de cuestionadores, de jóvenes que sí sean capaces de preguntarse porqué han de seguir el status quo, de personas que se den el gusto de seguir siendo adolescentes como los que fuimos los que alguna vez soñamos con que nuestro mundo aún podía ser distinto.



Por eso, ¡banzaaaiii!

Más rápido que el ojo - Ray Bradbury



Entre estos últimos post de la fase Lima, entre estos últimos libros, me encontré (-o "me re-encontré", debería decir) con un libro de cuentos de Bradbury llamado "Más rápido que el ojo.

La primer sorpresa con que me topo es que no sabía la edad de este escritor. En mi ignorancia, pensaba que estaría muerto, pues es así como uno admira más a los buenos escritores: suponiendo que ya escribieron todo lo que podían y que por más que quiséramos, acaso encontraríamos re-ediciones, cuentos inéditos, revisiones... pero que ya el capítulo estaba cerrado.

No, Bradbury no sólo está vivo, sino que además, a sus 88, continúa escribiendo. ¿Mezcla de sorpresa con decepción?



La mía fue sobre todo de admiración, porque estos 21 cuentos que presenta el libro son -salvo dos o tres medio simples- maravillosos. Es el autor viejo que cuenta historias, anécdotas, sueños, imaginerías... todo en uno.

Unterseaboat doktor, Zaharoff/Richter Grado Ocho, Otro buen lío, El Finnegan, Esa mujer en el césped, Crímenes muy dulces [doble estrella para ese!], La puerta de las brujas, Al final del noveno año, Bug, Una vez más legato, Tierra gratuita...

Pero creo que lo mejor de todo es "Apresúrate a vivir: Un epílogo".

En estas tres últimas páginas, el autor cuenta el origen de algunos de estos cuentos (no del que marqué con doble estrella, desafortunadamente), y sobre todo, deja una reflexión genial que no puedo dejar de copiar, para todos nosotros, escritores noveles:

Comienza por decir que para él, el arte de escribir es como el de un mago que saca del sombrero un conejo. "¿Y cómo lo hace?" Se pregunta.

"La verdad es que no lo sé. Yo no escribo esos cuentos. Ellos me escriben. [...] No tengo que esperar a que venga la inspiración. La inspiración me saca de la cama todas las mañanas. Poco antes del amanecer, cuando preferiría seguir durmiendo, el maldito asunto me habla entre oreja y oreja con las voces de mi Teatro de la Mañana. Sí, sí, ya sé que eso suena muy artístico, pero no, no predico ningún tipo de sesi´n espiritista. Las voces existen porque yo las guardé en ese sitio durante toda una vida de lectura, escritura y experiencia. Se acumularon y empezaron a hablar poco después del secundario"

Y continúa escribiendo sobre su experiencia literaria. Pero justo como en el cuento el principio y el final son las partes esenciales, el autor culmina con lo que me parece una de las mejores enseñanzas de un cuentista vivo:


"¿Mi último consejo a mí mismo, el niño mago envejecido y a ti?

Cuando tu teatro del alba resuene tratando de destaparte la nariz, no pierdas tiempo. Salta. Esas voces pueden desaparecer antes de que te despabiles en la ducha.

La velocidad lo es todo. La carrera a ciento cincuenta kilómetros por hora hasta la máquina de escribir es un remedio seguro para la vida desenfrenada y para la muerte muy real.

Apresúrate a vivir.
Sí, por Dios.
Vive. Y escribe. Con gran prisa"


Gracias por el consejo Ray, prometo seguirlo.

Friday, May 30, 2008

Hablando de escritores sin suerte...



En mi lectura de La Conquista de México, de Tzvetan Todorov me encuentro con la historia de Fray Bernardino de Sahagún (qué pena que la esposa de Fox tenga este apellido que no merece), un monje franciscano -para muchos de nosotros que sólo conocemos el nombre porque es el de una calle de la ciudad- que hizo un gran trabajo de recopilación de información sobre los mexicas. Uno de los más importantes y a quien debemos el...(seguir leyendo)
Códice Florentino.

Y ahora que pienso sobre futuros, carreras, preparaciones y posgrados, me encuentro con que a Sahagún no se le publicó en vida sino una ínfima parte de sus obras:

"Tuvo tan poca dicha este bendito padre en el trabajo de sus escritos, que estos once libros que digo, se los sacó con cautela un gobernador de esta tierra y los envió a España a un cronista que pedía papeles de Indias, los cuales allá servirían de papeles para especias. Y uno de los demás que acá quedaron, no pudo imprimir sino solo unos cantares, para que en sus bailes los cantasen los indios en las festividades de Nuestro Señor y de sus santos" (los demás escritos se imprimen en el siglo XIX y XX).

Y nosotros los novatos que nos consideramos sin suerte por no recibir la oportunidad de publicar nada... cuando la fama es simplemente una cuestión de suerte y de gustarle a la masa, o a un grupo lo suficientemente grande -o poderoso- como para que te pongan en un anaquel.

Wednesday, May 14, 2008

Una joyita para reír



Haciendo una búsqueda para un texto que estoy trabajando me encontré con un blog de estudiantes de la PUCP (Para los que no la conocen "Pontificia Universidad Católica del Perú") que, a pesar del nombre -estoy seguro que ninguno de los estudiantes fue consultado sobre él- es una de las más reconocidas del país. Se le acusa por ahí un poco de ser para gentes de clase socioeconómica medio alta (es una escuela privada), pero ello no le quita que tenga cosas muy interesantes.

Hay un grupo de estudiantes que se ha dedicado a poner en el blog las frases de algunos de los profesores, y es de verdad hilarante, no dejen de visitarlo, se llama:

"FRASES PUCP (Algún día nos van a golpear por hacer esto)"

Sólo por poner una pequeña muestra y animarlos a visitar el blog, les pongo 3 citas, aunque dudo que sean las mejores, pues las hay de todo tipo.

1. "Si quieren vivir en un país donde el proceso judicial sea rápido, váyanse a Suecia. Pero, ojo, es el país con mayor índice de suicidios. Aquí los procesos duran más, pero somos más felices".

- Giovanni Priori (Derecho Procesal Civil), dando una de las recomendaciones de la CERIAJUS.


2. "Para relacionar dos cuadros semioticos, hay que imaginarse que están teniendo relaciones sexuales. Puede ir uno encima de otro, o como los tiempo han cambiado, puede ir uno y encima el otro, pero volteado. Ustedes saben, con la cabeza por aquí, y las piernas por aca. Como un 69".
- Lilian Kanashiro (Semiología, Comunicaciones). Sospechamos que el próximo ciclo tendrá el doble de inscritos en su curso.

3. "Bueno, chicos, tal como dice el Profesor Lanegra en el blog: 'si no los conociera, juraría que entendieron' ".
- Iván Meini (Derecho Penal 2).

Velo a visitar! El link está en el título del post y acá: http://frasespucp.blogspot.com/