
Entre estos últimos post de la fase Lima, entre estos últimos libros, me encontré (-o "me re-encontré", debería decir) con un libro de cuentos de Bradbury llamado "Más rápido que el ojo.
La primer sorpresa con que me topo es que no sabía la edad de este escritor. En mi ignorancia, pensaba que estaría muerto, pues es así como uno admira más a los buenos escritores: suponiendo que ya escribieron todo lo que podían y que por más que quiséramos, acaso encontraríamos re-ediciones, cuentos inéditos, revisiones... pero que ya el capítulo estaba cerrado.